Agnone: la capital del cobre de Molise, donde se encuentran la historia y la tradición

Agnone es una localidad donde la historia se entrelaza con el arte del trabajo en metal, especialmente el cobre. Ya desde la época samnita, este preciado metal se utilizaba para fabricar armaduras, estatuas e inscripciones. Sin embargo, fue a partir de 1404, cuando Agnone obtuvo el estatus de «Città Regia» (Ciudad Real), que el cobre se convirtió en el motor de su economía, vinculado también a la trashumancia y al comercio con las regiones vecinas.

En el siglo XVIII, la localidad contaba con cerca de 200 artesanos especializados en el trabajo del cobre —caldereros, cobreros, hojalateros y comerciantes—, todos ellos sujetos a estrictas normativas destinadas a garantizar la calidad de sus productos. El auge de esta actividad propició la creación de numerosas fundiciones a lo largo del río Verrino, que aprovechaban la fuerza hidráulica para accionar la maquinaria. Durante el periodo aragonés, Agnone se consolidó como una auténtica capital del arte del cobre, con cinco fundiciones que abastecían a más de 180 talleres artesanales.

Con la llegada de la industrialización, esta gloriosa tradición sufrió un declive drástico; no obstante, aún perduran huellas de aquel pasado. Hoy en día, las antiguas fundiciones del barrio de San Quirico, restauradas en 1986, constituyen un testimonio excepcional de la histórica maestría de los artesanos de Agnone. Recorrer estos lugares supone sumergirse en una época en la que el cobre de Agnone gozaba de gran renombre en todo el Reino de Nápoles.


Traducido del inglés del original sito en https://molise-italia.com/en/what-to-see/copper-capital-agnone/

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